Comunicado de Yesca con motivo del 8 de Marzo, día internacional de la mujer trabajadora.
Extraído de
http://juventudrebelde.org/index.php?mact=News,cntnt01,detail,0&cntnt01articleid=651&cntnt01returnid=56
Feminismo, lucha de todas; mujeres en todas las luchas.Hoy
el calendario marca 8 de marzo. Ese día en que por arte de magia todxs
somos feministas, y trabajadoras. Hoy salimos a la calle abanderando
símbolos femeninos y colores morados. Hoy respetamos a nuestras
compañeras, y nos respetamos. Hoy la calle es nuestra, el espacio
político –en todos los sentidos- es nuestro. Hoy ocupamos ese diminuto
espacio de apenas unas horas que el patriarcado parece haber llegado a
cedernos, sin demasiada quejumbre.
La falta de resistencia que
encontramos hoy, el ambiente amable, no es gratuito. La complacencia y
autocomplacencia pasa necesariamente por que a media noche, agotado el
espacio prefabricado para nuestro desahogo, acallemos al unísono
nuestras voces, cual cenicientas ya desencantadas.
Pero sabemos
que hemos estado ahí en las agendas políticas –las grandes, las que
pesan y pisan-. Hemos estado ahí como sujeto de políticas infames, de
recortes a-sociales y de pérdida de libertades. A nosotras también nos
abaratan el despido y la contratación, nosotras también engrosamos las
filas del paro. Nosotras tampoco tenemos acceso a una vivienda digna. A
nosotras también nos quitan el derecho a una educación pública y de
calidad, también nos quitan las becas.
Nosotras
tampoco decidimos sobre el futuro de nuestro pueblo, nuestra tierra
también es invisibilizada. A nosotras nos quitan el derecho a decidir
sobre nuestros cuerpos. A nosotras también nos convierten en jóvenes
precarias. A nosotras también nos roban el futuro.
Pero somos
luchadoras. No sabemos ni queremos callarnos. En el último tiempo hemos
salido a la calle en mareas verdes, blancas o violeta, nos hemos
jugado nuestro puesto en las huelgas, hemos sufrido y resistido la
brutalidad policial y el acoso de su Estado de malestar. Hoy, sabemos
de qué somos capaces.
Por eso es necesario que hoy no juguemos
nuestro papel de cenicientas, que hoy no volvamos a nuestras urnas de
cristal. Es nuestra responsabilidad hacer que hoy y todos los días se
alce la voz del pueblo, que también es nuestra. Y ocupar codo con codo
con nuestras compañeras y compañeros el espacio político que también es
legítimamente nuestro: construyendo discurso, mundo y futuro.
En
la organización y en la lucha, tanto como en la cotidianidad, se juega
el resultado de nuestra batalla. Combate continuo al patriarcado, que
además de oprimirnos, nos divide como clase trabajadora ninguneando y
dejando fuera a toda una mitad. Es nuestra tarea que el silencio que
esta noche inunde Castilla sea fingido, sea sólo un ensayo para que
mañana la lucha estalle con más fuerza. Porque sólo un presente de
lucha puede depararnos un futuro de esperanza.
Por un presente digno, y un futuro nuestro: ¡Compañeras a luchar!
Yesca, la juventud castellana y revolucionaria
Mural realizado en Madrid
: