viernes, 18 de julio de 2014

Mural en Tetuán: Todo el poder al pueblo


 


¿Democracia? La clase dominante nos intenta vender que vivimos en un sistema democrático para legitimarse, pero nada más lejos de la realidad. Su democracia es falsa, pues no es el pueblo quien tiene el poder, sino una minoría privilegiada que es la que objetivamente obtiene los grandes beneficios de la existencia de un sistema como el capitalista. Dicho sistema impone unas condiciones de vida precaria a la mayor parte de la población, y muy especialmente a la juventud, pues está basado en la explotación.
Su falsa democracia es legal ya que jurídicamente está así establecido, pero no es legítima porque impone un sistema como el capitalismo. Dicho sistema arrebata a los pueblos su soberanía y se la entrega a los intereses de una élite gobernante, le roba su capacidad de decidir su propio futuro y ser dueños de su propio destino. Y eso no es una excepción en Castilla. Por eso desde la asamblea local de Yesca del barrio de Tetuán hemos querido realizar un mural en el que reivindicamos la rebeldía de los barrios obreros, en el que reivindicamos la lucha y en el que queremos mostrar que el pueblo debe organizarse y luchar contra quienes le oprimen, debe luchar por ser dueño de su propio destino.

Todo el poder al pueblo. Tetuán Rebelde.
Castilla libre ¡poder popular!

Yesca – Asamblea de Tetuán

martes, 17 de junio de 2014

Mural contra el españolismo en Tetuán

Extraído de http://juventudrebelde.org/index.php?mact=News,cntnt01,detail,0&cntnt01articleid=978&cntnt01returnid=56


Todo proyecto político necesita una base ideológica que lo sustente. El Estado Español no es una excepción. Se trata del proyecto político de la clase dominante que le permite implantar e imponer sus intereses en el territorio bajo el que tiene jurisdicción. Es una herramienta de la que se sirve el sistema capitalista para poder perpetuarse gracias al conjunto de elementos que componen dicho Estado. Y por supuesto que esa clase dirigente y por extensión este Estado necesita legitimarse entre el conjunto de la población para seguir existiendo. Es aquí cuando entra el juego el españolismo. Se trata de la afirmación del hecho “nacional” español, que en la práctica es la legitimación conceptual necesaria para que exista el Estado Español y por tanto para la clase dirigente pueda seguir materializando sus intereses. Esta afirmación del hecho “nacional” español se hace en base a una desnaturalización de parte de los elementos culturales de algunos de los pueblos bajo jurisdicción del Estado Español y se presentan como algo característico y propio del conjunto. En el caso de Castilla, el ejemplo por excelencia sería cuando al idioma castellano se le cambia el nombre y se le llama español. Y esto contrasta, por ejemplo, con que muchas de las expresiones de la cultura tradicional castellana se ven desplazadas por la influencia del modelo cultural consumista de la globalización, posibilitado en gran medida en nuestra tierra por las políticas que desarrolla el Estado Español. La afirmación del hecho “nacional” español y por tanto la promoción del españolismo tiende a negar la identidad de las diferentes naciones bajo jurisdicción del Estado Español, entre ellas Castilla.


El españolismo es la ideología del sistema, que de forma totalitaria intenta imponerla en todos los ámbitos de la vida. Se pone de manifiesto en el Sistema Educativo en el que se promueve una visión de España en términos nacionales; Se ve en los documentos que definen al Estado Español, como por ejemplo la Constitución Española de 1978, en la que se hace referencia a la “indisoluble unidad de la nación española”, la cual está garantizada por el Ejército y es en sí mismo una negación de la plurinacionalidad que hay en el Estado Español; Se ve en los discursos de la clase política, que animan en cuanto pueden a exaltar de manera chovinista el sentimiento español y a colocar sus banderas españolas hasta en los lugares más insospechados mientras la problemática social que nos hacen vivir día a día se acentúa; O se ve en el ocio y muy especialmente en el deporte que se desnaturaliza y convierte en un negocio como por ejemplo el fútbol y muy en concreto con la selección española de fútbol en competiciones como los Mundiales o Eurocopas, que se ha convertido probablemente en el medio más fructífero del que se vale el poder para promover el españolismo.

Esta omnipresencia del españolismo la vemos hasta en el ámbito religioso. Es el caso del arzobispo de Toledo Antonio Cañizares, que hace unos años animaba a rezar por la unidad de España, o el caso de la creación de la figura de la Virgen de las Victorias en una iglesia en el madrileño barrio de Tetuán. La figura de esta Virgen porta una bandera rojigualda en conmemoración de las victorias del Ejército español en Marruecos. Estos no son ni más ni menos que muestras de sacralización del españolismo, son ejemplos de sacralización de una ideología al servicio del sistema.

El españolismo es además un pilar central del fascismo que sufrimos en nuestra tierra. El argumento de España como unidad de destino en lo universal ha sido una constante en dicho movimiento político. La defensa de España es a lo que recurre el fascismo para justificar su existencia, y es la bandera española la que llevan los fascistas. Y el sistema capitalista históricamente ha tenido en el fascismo una herramienta de represión contra el pueblo y contra los movimientos políticos disidentes. El sistema capitalista hoy recurre al españolismo para imponerse, para negar a los pueblos su existencia, sus derechos, destruir su identidad y desplazar su cultura. Recurre al españolismo para reprimir a l@s que luchan porque van contra el “bien de España y la paz social”, recurre al españolismo para arrebatar al pueblo su poder de autogobierno y que sea el Estado el que ostente el poder sin que nada pueda salirse de sus parámetros, como queda reflejado en la Constitución falsamente democrática. Y eso es exactamente en lo que consiste el fascismo, por eso afirmamos que españolismo es fascismo.

Desde Yesca pensamos que para luchar contra este sistema hay que romper con la ideología que lo sustenta, lo cual requiere romper con los argumentos que nos da el españolismo, implica pura oposición hacia éstos. Pero consideramos que no puede hacerse en abstracto, que hay que ir a nuestra realidad concreta, donde no caben ambigüedades ni medias tintas, porque sino no se dan soluciones eficaces. Y no ser parte de la solución es ser parte del problema. Por eso desde Yesca no sólo negamos y luchamos contra el reconocimiento del hecho “nacional” español, sino que a partir de nuestra propia realidad socio-cultural afirmamos y reivindicando la identidad de nuestra tierra, Castilla. Reivindicamos y luchamos por que el pueblo trabajador castellano se constituya en sujeto político soberano, legítimo y revolucionario para decidir sobre los problemas que le afectan, para ser dueño de su propio futuro y como hecho de gran potencial para el cambio social frente al sistema por ser en nuestra opinión la manera adecuada de atender las necesidades específicas para la lucha contra el sistema capitalista.
¡Españolismo es fascismo!
Castilla libre.


Yesca - Asamblea de Tetuán


miércoles, 30 de abril de 2014

Vuestro sistema no es democracia. ¡Todo el poder al pueblo!

Extraído de http://juventudrebelde.org/index.php?mact=News,cntnt01,detail,0&cntnt01articleid=936&cntnt01returnid=56

Paro, explotación, precariedad, falta de perspectivas laborales, subidas de tasas, recortes de derechos, falta de recursos, imposibilidad de emancipación… ¿Te suena? Si eres joven seguro que sí, es nuestra realidad cotidiana. Es el día a día que nos impone a la juventud el sistema capitalista en el que vivimos.

Toda esta situación de absoluta precariedad que como jóvenes sufrimos en nuestras condiciones de vida no se da porque sí. Tiene una serie de personas responsables que las provocan y son todas aquellas que tienen intereses objetivos en que el sistema capitalista siga vigente. Responsable es la patronal y los empresarios, responsables son los banqueros y su usura profesionalizada, responsables son los especuladores y responsable es la clase política con sus grandes partidos al frente. El PP con todos sus recortes, privatizaciones y políticas reaccionarias es en el ámbito de la política uno de los grandes pilares de sustentación del capitalismo, es su pata derecha. Pero no podemos engañarnos ni mirar hacia otro lado, este sistema tiene una pata izquierda que necesita para mantenerse en pie y que con un discurso “social” enmascara políticas que responden a los intereses del propio capitalismo. El PSOE de manera hipócrita dice defender los derechos de la población, pero con su social-liberalismo desarrolla una práctica política que a lo largo de los años se ha materializado en cosas tan llamativas como recortes de derechos en reformas laborales conquistados a través de duras luchas obreras, legalización de las ETT y por tanto promoción de un empleo totalmente precario, criminalización y represión de revolucionari@s, defensa de la monarquía o promoción del españolismo como ideología dominante legitimadora de este Estado. Haciendo seguidismo del PSOE están los grandes sindicatos vendidos UGT y CCOO o partidos socialdemócratas como IU. Todas estas opciones autodenominadas de izquierdas cumplen una clara función social de desmovilización de la clase trabajadora. Se autoproclaman como la solución a nuestras problemáticas sociales pidiendo el apoyo del pueblo en periodos electorales. De esta manera intentan canalizar el descontento social planteando que así se cambiarán las cosas pintándonos su sistema electoral como sinónimo de democracia. Pero su sistema no es democracia porque democracia es que la gente decida directamente sobre sus asuntos, democracia es que todo el poder es del pueblo y a día de hoy quien tiene el poder no es el pueblo, son los grandes empresarios, son los banqueros y es la clase política.

Lo cierto es que no son la solución porque son parte del problema. No son la solución porque no buscan una ruptura con el origen de las problemáticas que sufrimos como clase social. Se limitan a buscar una reforma del propio sistema que mejore nuestras condiciones de vida en diversos grados, pero esos problemas seguirán ahí, seguirán reproduciéndose. No podemos conformarnos con las migajas del capitalismo, no podemos admitir un sistema de explotación a cambio de unas supuestas comodidades que se basan en el consumismo. No podemos aceptar un sistema en sí mismo injusto. La solución a la precariedad que sufre la juventud y en general la clase trabajadora está en romper con este sistema, está en la lucha obrera y revolucionaria. No está en votar a esa izquierda reformista, está en organizarnos barrio a barrio, pueblo a pueblo. Señalémosles y luchemos contra ell@s porque también son culpables. No permitas que te sigan engañando, no permitas que te sigan explotando.

Su sistema no es democracia. ¡Todo el poder al pueblo!
Tetuán Rebelde. Joven ¡Pasa a la acción!


Yesca - Asamblea de Tetuán




viernes, 11 de abril de 2014

21 años después, Guillem Agulló ni olvido ni perdón

Hoy 11 de Abril, se cumplen 21 años del asesinato de un joven valenciano a manos de un nazi a causa de sus ideas de izquierdas. El asesino solamente pasó en la cárcel 4 años y posteriormente participaría en listas electorales del partido nazi Alianza Nacional.
Desde Tetuán no nos olvidamos del compañero asesinado. Guillem Agulló, ni olvido ni perdón.