La juventud no podemos permanecer
impasible ante los problemas que nos afectan. Tenemos unas condiciones
de vida de absoluta precariedad. L@s jóvenes que se encuentran todavía
en su etapa académica tienen pocas perspectivas de futuro y día a día
nos ponen más difícil estudiar con sus reformas reaccionarias y recortes
en el sistema educativo. Quienes han dado el salto al mercado laboral
se encuentran con el paro –más de la mitad de jóvenes- o con condiciones
laborales de pura explotación con salarios insultantes, horarios
infames o temporalidad eterna. Todo esto no es casual, es fruto del
sistema vigente en el que vivimos. Nos dicen que es a causa de la crisis
económica. Es cierto que a causa de dicha crisis se agravan los
problemas que en este sentido sufre la juventud, pero la verdadera
crisis que sufrimos es el propio sistema en el que vivimos, la verdadera
crisis se llama capitalismo. Es en sí mismo un modelo económico
explotador siendo probablemente la juventud el sector de la sociedad más
vulnerable si cabe a las condiciones de vida precaria que provoca entre
la clase trabajadora. Limitarse a mejorar este sistema no nos sirve
porque no sería suficiente, pues lo único que haría sería maquillar o
aliviar parcialmente los problemas mientras se siguen reproduciendo en
diverso grado. La solución a un problema es acabar con él, por eso vemos
imprescindible una ruptura con el sistema capitalista pues es imposible
un futuro digno en él. Debemos además luchar contra l@s culpables de
nuestras condiciones de vida que son quienes ostentan el poder y son
precisamente quienes tienen intereses objetivos en perpetuar este
sistema y por tanto sus privilegios.
Desde Yesca creemos que es necesaria una
respuesta organizada por parte de la juventud a la problemática
específica que sufre, para poder afrontarla y encontrar soluciones. No
sirve de nada hablar en abstracto si no se lleva a la práctica lo que se
dice en nuestra realidad más directa y cotidiana. Por eso pensamos que
hay que actuar y organizarse a nivel local, desde nuestros barrios
atendiendo sus necesidades concretas y adaptándose a ellas para hacer de
ellos un lugar mejor.
El caso concreto de nuestro barrio,
Tetuán, no es una excepción. La rabia que l@s jóvenes sentimos debemos
canalizarla en desarrollar una respuesta política en pro de una sociedad
justa donde nadie sea más que nadie. Debemos actuar con rebeldía en
nuestras calles y no podemos estar a la espera de que otr@s nos vengan a
solucionar los problemas que estamos sufriendo en nuestro propio
barrio. No podemos estar a la expectativa sin organizarnos. La juventud
no podemos permitirnos el lujo de no luchar.
Tetuán rebelde. Joven ¡pasa a la acción!
Yesca – Asamblea de Tetuán
Yesca – Asamblea de Tetuán




